Ir a la barra de herramientas

fisiconstructivismo desde la mirada del aficionado.

Un suspiro puede representar una de las manifestaciones más inofensivas que genera la vista privilegiada de un abdomen esculpido, o la envidia que despierta la simetría de unas piernas poderosas que fueron producto de muchas horas de trabajo, de dejar para después aquella película con la novia, aderezado con la continua agresividad disimulada de los amigos que hacen más difícil seguir la dieta que permite que exista aquello que solo se queda en sueño para muchos.

Volver aliado al tiempo se vuelve indispensable ya que hay que combinar jornadas extenuantes de trabajo con el espacio necesario que permita al cuerpo tener el suministro de energía que permita seguir sosteniendo aquel espíritu que sostiene el peso de una barra más que ahuyenta a la zona de confort que siempre está acechando detrás de cada aparato.

Creo que si en verdad existe un poco de amor en las múltiples formas entiéndase vestida de ternura o guiñando el ojo con singular sensualidad, bien habría de hacerse presente un abrazo que impulse a seguir, una palabra que resuene cuando no le encuentras mucho encanto a comer verdura cual conejo.

Sugiero se haga un lugar en las competencia, justo a un costado de los botes de proteína donde haya escudos que protejan de la mordacidad que cuestiona la disciplina con que estos hombres y mujeres llevan un estilo de vida que los hace singulares, porque cuando se paran frente a un juez en ropa tan pequeña y ajustada se encuentran expuestos al escrutinio en ocasiones irracional de alguien que no sabe lo que es levantarse antes de amanecer sábados y domingos con sus respectivos días festivos para no fallar a la puntual cita con bien formada escaladora que fielmente espera a aquellos que saben que son causa y no efecto.

Y si hay que decirlo de manera explícita, entiéndase esta breve opinión como una cordial invitación a respetar y no cuestionar la virilidad de estos hombres bajo comentarios desafortunados o la feminidad de estas chicas que por no ocultar su fortaleza tanto física como mental son cuestionadas en ámbitos privados que solo les corresponden a ellas y su intimidad, pues esto justamente, la fortaleza de su espíritu aquello que sostiene tan magnifico deleite.

Please follow and like us:

Artículos relacionados

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

RSS
Follow by Email