Recordando a dos grandes: Muhammad Ali y John Lennon

La relación entre Muhammad Ali y los Beatles se remonta a la primera gira que el Cuarteto de Liverpool realizó por Estados Unidos, en febrero de 1964. En aquella ocasión, en Miami, Florida, los músicos visitaron al entonces conocido todavía como Cassius Clay, quien buscaba el título mundial de peso completo, como parte de la promoción tanto de los conciertos que darían los ingleses en suelo norteamericano como de la pelea por ese campeonato de box entre el monarca Sonny Liston y Ali.

En este mismo espacio de los-aficionados.com les relaté a detalle cómo se desarrolló ese memorable encuentro entre los mejores exponentes de la música popular y el considerado como máxima figura boxística de todos los tiempos, el cual estuvo lleno de humor, chispa e ingenio que se inmortalizó en una extraordinaria sesión fotográfica.

Lo que muchos desconocen es que, trece años después de esa reunión, cuando varias cosas habían ocurrido ya en la vida tanto de los Beatles como de Ali (el grupo llevaba siete años separado y sus exintegrantes tenían carreras solistas; Muhammad ya había caído y salido de la cárcel por haberse negado a combatir en Vietnam, había perdido y recuperado el cinturón de campeón pesado y era un activista pro derechos de la comunidad negra en Estados Unidos), el peleador se propuso una misión para muchos imposible: volver a reunir a la banda británica para un fin benéfico.

El 20 de enero de 1977, durante la gala inaugural del presidente Jimmy Carter, en Washington, Ali y John Lennon, quien entonces ya residía en Estados Unidos, estaban entre los invitados al acto. En ese evento, ambos evocaron aquel encuentro de 1964 y hablaron de la idea que el boxeador tenía, junto con amigos suyos, de reunir nuevamente a los Beatles en un espectáculo que recaudaría 200 millones de dólares para dar comida y vestido a la gente pobre del mundo. Lennon, gran activista de las causas nobles, se mostró entusiasmado y le propuso al campeón tratar más a fondo el tema en su departamento del edificio Dakota, en Nueva York.

Ali se declaraba admirador de los Beatles y afirmó que reunir al cuarteto sería una aportación más útil a la humanidad que un descubrimiento astronómico. Tiempo después del encuentro Ali-Lennon hubo contactos entre representantes del peleador y abogados de los cuatro músicos pero, tristemente para los pobres y para la música, las pláticas no prosperaron, y el propósito de Muhammad quedó sepultado en definitiva con el asesinato de John, en 1980, que lo llenó de pesar por el hecho de que alguien pudiera atentar con tanta facilidad contra una persona, sobre todo contra alguien con el talento de Lennon.

Cuando Ali murió, el 3 de junio de 2016, Ringo Starr y Paul McCartney lo homenajearon en redes. Macca lo evocó no sólo como el mejor pugilista de la historia: también como una hermosa persona, amable y con gran sentido del humor.

Hasta la próxima.

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