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Cine y basquetbol: “Juego de honor”

El deporte forma parte del desarrollo integral del individuo. Sin embargo, hay quienes enaltecen únicamente el aspecto físico y olvidan el intelectual, algo que no resulta deseable en absoluto.

Ejemplo de esta conjunción entre músculo y cerebro es una película de 2005 protagonizada por Samuel L. Jackson y dirigida por Thomas CarterJuego de honor (Coach Carter). Esta cinta presenta la historial real del entrenador Ken Carter (Jackson), quien llega a la Richmond High School, en California, para hacerse cargo de su equipo de basquetbol. No obstante, su trabajo no será fácil, pues la quinteta no sólo viene de una temporada desastrosa, sino que sus integrantes se caracterizan por ser agresivos, indisciplinados y malos estudiantes.

Para ganarse su respeto y hacer que los Richmond Oilers reviertan su tendencia perdedora, Carter impone una disciplina que no es del agrado de algunos pero, a fin de cuentas, logra que el equipo asombre a todos con una marcha invicta basada en aspectos válidos para el deporte y la vida en general que se observa en Juego de Honor

El entrenador compromete a sus pupilos, por medio de un contrato, a llevar una disciplina basada en el respeto y apoyo entre los miembros del equipo y a la obtención de buenas calificaciones en sus respectivos cursos. Aquel estudiante que no alcance determinado promedio no podrá jugar, cosa que causa asombro y disgusto entre los muchachos, sus padres y autoridades escolares pero que será vital para la positiva transformación de la quinteta dentro y fuera de la duela.

En un camino no exento de tropiezos, Carter les enseñará a sus basquetbolistas disciplina, humildad, colaboración, respeto, esfuerzo y compromiso para alcanzar sus metas, y para conseguirlo no dudará en suspender al equipo completo y cancelar un partido cuando los chicos incumplen con la parte académica que su entrenador les ha exigido, lo cual provocará tal revuelo que la preparatoria de Richmond será motivo de atención de los medios de comunicación.

La inflexible posición de Carter respecto al desempeño escolar de sus basquetbolistas tiene fundamento: él argumenta que descuidar el aspecto académico de los jóvenes les niega oportunidades de alcanzar una vida lejos del crimenvicios e incluso muerte a los que la mayoría de los alumnos de Richmond parece estar condenada, pues se trata de una institución donde muy pocos se gradúan y menos aun llegan a la educación superior, por lo que una beca para jugar baloncesto a nivel universitario representa para ellos quizá la única posibilidad de salir adelante, pero para el entrenador esto es insuficiente para mejorar sus expectativas.

Pueden encontrar Juego de honor en plataformas de películas bajo demanda y, además de emocionarse con el camino de superación de los Oilersreflexionar sobre cómo el deporte es para muchos jóvenes una oportunidad de alcanzar una mejor vida, aunque a veces incierta, por lo que una carrera deportiva debería estar acompañada de una sólida preparación académica, combinación que les facilitaría construirse un futuro promisorio.

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