Existen miles de casos en los que un jugador que ha funcionado de manera sobresaliente, y se ha convertido en la figura de un equipo, es contratado en un club de los llamados “grandes “o importantes en un país, y rinde lo mismo y triunfa en este otro también al integrarse a su nuevo equipo. 

Esto pude depender de muchas circunstancias, como por ejemplo; la aclimatación al entorno en el nuevo lugar al que llegó, los compañeros de equipo, el entrenador que no lo ubica en la posición en la que normalmente jugaba, la exigencia de un buen desempeño y logro deportivo, la exigencia para convertirse rápidamente en el jugador referente del equipo, la afición y su presión sentida por  el jugador y para  el equipo, y unos mil etcéteras más.  

Y ejemplos los tenemos por puños, tanto en un jugador mexicano, o en un jugador extranjero. Les puede pasar lo mismo, y para muchos de ellos puede convertirse en el trampolín de lanzamiento en su carrera deportiva, y aspirar a emigrar a un futbol más competitivo y mejor pagado y en el caso inverso, el caer en ser considerado un jugador más del montón, o en casos extremos el fin de su carrera deportiva. 

GSE

Daremos algunos ejemplos: 

En el caso del equipo América los casos son muchos y muy sonados, tenemos el caso del” hobbit” Bermúdez, jugador que era un referente en un equipo de mucha tradición que nació en la capital de la república me refiero al Atlante, que actualmente juega en Can Cun estado de Quintana Roo. 

Pues bien hace no muchos años el hobbit, jugador menudito muy hábil, llamó poderosamente la atención por su desempeño en el Atlante y firmó un jugoso contrato con el América, con el que por extrañas causas no fue el mismo, y fracaso penosamente, paso a jugar a los a los gallos de Querétaro, Puebla y jaguares de Chiapas para terminar finalmente jugando a sus 31 años en un equipo de la primera A, y perdiéndose las grandes bolsas  que se ganan en la máxima división del futbol mexicano y cayendo poco a poco en el olvidó.Otro caso fue el de Darwin Quintero que quedo mucho a deber con el mismo equipo, el de Matías Vuoso cuyo desempeño con Santos Laguna fue muy bueno, y con el América no sucedió nada, Sergio Berti una figura en River Plate,  pero con este club mexicano no hizo nada. 

Richard Nuñez figura con Atlético de Madrid, pero con este club fue una gran decepción, Federico Insúa jugador que llego con gran cartel de Argentinos Juniors e Independiente, y con América nada de nada. Lo mismo pasó con “Rolfi” Montenegro otro argentino, Vicente Sánchez que fue un referente en Toluca al lado de Cardozo, un brasileño, Djalma Feitosa,Djalminha, Ramón Ramírez de buen desempeño con Chivas, y continúan la lista varios más, entre los que figuran Sebastián Saja(Argntina), Davor Josic(Yugoslavia), Lucas Castromán (Argentina), Federico Higuain (Argentina),Illie Dumitrescu (Rumania), Maurizio Gaudino (Alemania) y los que faltan a futuro, sin duda el jugar en este tipo de equipos no es cosa de enchílame la otra gorda.

Un caso parecido es el que sucede con el Cruz Azul, por sus filas han pasado cantidad de jugadores sudamericanos que no han rendido lo esperado por ellos en el equipo, y han salido de la institución. 

Recordaran que se anunció con bombo y platillo la contratación del primo de Messi,  Maximiliano Francucci, y resultó un fiasco.Y como él tantos casos; como los de Carlos Lizardo, Jonathan Cristaldo, Pablo Coppolini,que llegó como figura del Atlético Nacional, Felipe Mora, Martín Rodríguez, Ángel Mena que curiosamente fue cambiado al León y demostró su valía como jugador, Ariel Rojas , Jorge Benítez, Walter Montoya, Roque Santa Cruz, en fin…

Y qué decir de la presión ejercida por parte de la la afición sobre el “Shaggy” Martínez, que apenas llegó al equipo procedente del Morelia donde era titular indiscutible, y del que ahora piden su salida del equipo.

Y tenemos un caso parecido con el” Chofis” López con Guadalajara, que en estos momentos calienta la banca del equipo y cuando debutó con Chivas tuvo una gran actuación y anotó dos goles, ahora con problemas de sobrepeso por el mal régimen alimenticio que lleva, y que lo ha llevado de ser titular, a entrar solo por momentos en los partidos, y cuando lo hace tiene presentaciones de dar lástima, como la mostrada ante el América en el más reciente partido.

¿Será tiempo de cambiar de aires, y encontrar el camino del buen futbol que exhibió a cuenta gotas con Chivas?

Ceo que oportunidades para demostrar su valía las ha tenido de sobra, ¿lo entenderá acaso?

O seguirá dando pena ajena con sus actuaciones. Solo él lo sabe.

Es cuestión de amor propio e integridad como persona y deportista, esa que dista mucho de existir en algunos jugadores profesionales hoy día en todas partes del mundo.

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